El cerebro aprende jugando
Hay un motivo por el que recordamos con más detalle las experiencias en las que participamos activamente que aquellas en las que somos meros espectadores. La gamificación aprovecha ese mecanismo neurologico para hacer el turismo más memorable.
El efecto dopamina
Cuando resolvemos un reto o llegamos a un checkpoint, nuestro cerebro libera dopamina. Esa sensacion de logro nos hace querer más. Es el mismo principio que usan los videojuegos, aplicado a explorar ciudades reales.
Datos que respaldan el modelo
Según un estudio de la Universidad de Stanford, los participantes en experiencias gamificadas recuerdan hasta un 40% más de información que los que reciben la misma información de forma pasiva. En turismo, eso se traduce en conexion emocional con el destino.
El futuro del turismo cultural
Cada vez más museos, ciudades y operadores turísticos integran elementos de gamificación en sus experiencias. Touryteller lleva ese concepto al espacio público: toda la ciudad como tablero de juego.


